Las 5 atracciones más divertidas de Pola Park y consejos si vas con tu perro
Pola Park es uno de esos lugares con alma en la Costa Blanca. Ubicado en Santa Pola, Alicante, este recinto ha sabido mantenerse como un referente no por ser el más gigantesco, sino por ser increíblemente carismático y manejable. Es el sitio donde sabes que vas a pasar un buen rato, tengas la edad que tengas.
Con más de 25 atracciones diferentes, el parque mezcla la nostalgia de la feria clásica con la emoción de las atracciones modernas. Y no solo se trata de subir y bajar de sitios; la oferta se completa con espectáculos en vivo y opciones para comer allí mismo. Además, la gestión de sus servicios está pensada para que las familias se sientan cómodas, facilitando desde el aparcamiento hasta el acceso a las zonas de descanso.
1. La Montaña Rusa: el clásico que nunca falla
Es, sin duda, el icono del parque. La montaña rusa de Pola Park tiene el equilibrio perfecto: ofrece sensaciones fuertes y caídas emocionantes, pero sin llegar a ser una experiencia extrema que te deje mareado el resto del día.
¿Por qué gusta tanto? Porque es accesible. Los adolescentes la disfrutan, los adultos se ríen y sirve como el primer gran reto para los niños más valientes. Su diseño invita a repetir una y otra vez, convirtiéndose casi siempre en la favorita de las reseñas.
2. Barco Pirata: cosquillas en el estómago
No hay parque de atracciones que se precie sin un buen barco pirata. Esta atracción es ideal para quienes buscan ese característico «vacío» en el estómago provocado por el balanceo.
Lo mejor del Barco Pirata es que es una experiencia colectiva. Ver las caras de los demás mientras el barco alcanza su punto más alto añade un extra de diversión. Es perfecto para grupos o familias completas que quieren compartir un grito y unas risas al mismo tiempo.
3. Sillas Voladoras: volar sobre Santa Pola
Si la montaña rusa es intensidad, las sillas voladoras son libertad. Esta atracción aparece constantemente entre las mejor valoradas porque ofrece algo distinto: vistas y aire fresco.
Sentir que vuelas sobre el parque te da una perspectiva panorámica única de las instalaciones y del entorno. Es un respiro activo, un momento donde la adrenalina baja un poco para dejar paso al disfrute visual, aunque sin perder la emoción de estar suspendido en el aire.
4. Karts: saca al piloto que llevas dentro
Para muchos, la visita no está completa sin pasar por la pista de Karts. Es una de las experiencias que más destacan en las guías de visitantes porque te permite tomar el control.
Aquí no te llevan, tú conduces. La pista ofrece un entorno seguro para pisar el acelerador y competir amistosamente con tus amigos o familia. Ese toque de velocidad y competición aporta una variedad necesaria al circuito de atracciones mecánicas.
5. La casa de la risa
La Casa de la Risa es una de esas atracciones que forman parte del imaginario colectivo de cualquier parque de atracciones, y en Pola Park no es la excepción. No necesita grandes alturas ni velocidad para cumplir su objetivo: provocar risas, desorientar un poco y convertir cada recorrido en una experiencia diferente.
Se trata de una atracción pensada para todas las edades, donde el protagonismo lo tiene el propio visitante al avanzar por su interior, superando obstáculos visuales y juegos de equilibrio que sorprenden incluso a quienes ya han entrado más de una vez.
Conclusión
Pola Park en Santa Pola (Alicante) es un parque de atracciones que ofrece hasta 25 opciones diferentes de diversión, desde experiencias suaves aptas para niños hasta atracciones de mayor emoción como montaña rusa o karts.